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Abandonar y subir

No ir y subir la apuesta (guía IV de VII)

La toma de decisiones en el poker se basa en experiencia e información. La experiencia la ganas practicando y jugando, para que te expongas a los diferentes escenarios que puedan surgir durante una mano. ¿Qué te pasa por la cabeza cuando alguien sube la apuesta? Con la información que tienes, ¿tu oponente tiene buenas cartas y está haciendo un farol? Cada vez que aprendes algo, esto debe sumarse a tus experiencias para que las puedas usar en tu juego. Cuanto más juegas y practicas, cuanto más situaciones de la vida real tendrás. Por ejemplo, los casos donde un oponente subió la apuesta (raise) y tu decidiste ver (call). Siempre debes usar tus experiencias cuando juegas a póquer. No puedes aprender todo del póker de memoria pero puedes aprender mucho detalles sobre como funciona el juego. Es mucho mejor esperar una buena mano y tomar decisiones inteligentes, en vez de intentar presionar con cartas no tan buenas que tal vez no sean suficientes. Esto te va a hacer perder y no es bueno para tu autoestima.

¿Cuándo debe uno abandonar?

Las buenas decisiones ahorran dinero o minimizan las pérdidas. Una de estas decisiones puede ser decir «No ir» y retirarse a tiempo. Si sigues igualando, puede que pierdas todo el dinero que has puesto en el bote. Como hemos dicho en guías anteriores, tienes cinco opciones: apostar – pasar – ir – no ir – subir (bet, check, call, fold y raise). Cuando has visto tus cartas y las opciones apostar, pasar, ir o subir no parecen una buena idea, es mejor elegir «No ir» y abandonar. Pero ojo, abandonar no es perder: es una decisión inteligente, para proteger tu dinero. Vas a usar la opción no ir muchas más veces que las opciones de pasar o subir. Si no estas seguro que tus cartas son suficientemente buenas para poder seguir apostando, es mejor retirarse y esperar a la próxima mano.

¿Cuándo debe uno subir?

Subir la apuesta es un método muy potente para ejercer influencia sobre los otros jugadores. Al subir, comunicas – o das las imagen – que tienes una mano buena. Una subida suele provocar reacciones en la mesa. Los jugadores que tienen cartas malas se retiran y los que piensan que también tienen buenas cartas van a subir o igualar. Es decir, añaden más dinero al bote que tu puedes ganar.

Cuando decides subir en poker, es importante analizar el oponente y intentar adivinar las que cartas él/ella tiene. Si subes en un mano y algunos jugadores se retiran, a lo mejor sólo quedan 1 o 2 oponentes. Su expresión corporal o facial puede revelar cómo de seguro están con sus subidas. Cuanto más sabes, más seguridad das a tu juego.

Una subida también es un arma potente cuando quieres hacer un farol (bluff). Porque puedes hacer un farol y engañar a tus oponentes, haciendo subidas para que los oponentes se retiren después de varias rondas de apuestas. Al ser un jugador activo, puedes aumentar el dinero que hay en el bote. Pero cuidado, muchos jugadores de póker experimentados pillan los faroles. No se dejan engañar tan fácilmente vamos. Así que hay que trabajar esa cara de póker para no revelar que en realidad tienes cartas horribles en la mano.

Tomar demasiados riesgos y ser demasiado activo suele tener su castigo y la final ves tu dinero llegar a los bolsillos de otros. Hacer un farol puede ser una buena manera de ganar el bote pero hay que usar las subidas con moderación, y de manera inteligente.